Rinoplastia Ultrasónica Integral con Extensor Septal

Rinoplastia ultrasónica

Un caso del Dr. Deniss Calderón.

El Dr. Deniss Calderón muestra una rinoplastia ultrasónica integral en una paciente con una nariz de giba osteocartilaginosa leve —más cartilaginosa que ósea— pero con un problema mayor: la punta no tenía ningún soporte y estaba completamente caída.

Durante la cirugía se descubre además que las cruras eran muy débiles, con un daño en la crura media que explicaba el colapso de la punta.

La solución combina tecnología —piezoeléctrico, micromotor y electroshaving— para el dorso, y un extensor septal reforzado para reconstruir la punta. Puedes ver el vídeo completo en SurgSchool.

Técnica quirúrgica paso a paso

1. Infiltración e hidrodisección

La infiltración sigue un orden sistemático: base de columela, tercios inferior, medio y superior, punta nasal y su lado contralateral, base y pies de crura. Es clave por dos motivos: reduce el sangrado y genera una hidrodisección que facilita encontrar el plano quirúrgico. El cambio de coloración de la punta lo confirma.

2. Incisiones

  • Incisión transcolumelar con bisturí n.º 11 en la parte más delgada de la columela, empezando por el centro. Una incisión precisa permite un cierre preciso y una mejor cicatrización.
  • Incisiones marginales extendidas hasta los pies de crura, superficiales, siguiendo el borde caudal de la crura lateral con ayuda de un doble gancho.

3. Despegamiento

Se despega con suavidad sobre las cruras mediales con tijera Converse y se completa con bisturí n.º 11. La tracción a tres puntos —ayudante tirando hacia arriba con doble gancho y gancho simple, cirujano hacia abajo— facilita encontrar el plano. Se libera el ligamento interdomal y se llega al dorso, incluso en una paciente bastante fibrosa.

Se reseca por completo el ligamento de Pitanguy, anclado al depresor del septo, para que la punta no vuelva a caer.

4. Manejo del dorso

  • Reducción de la giba con ultrasonido (piezo), micromotor y electroshaving.
  • Irrigación inmediata tras cada uso del electrobisturí para enfriar el campo.
  • Pulido de irregularidades con el micromotor y mediciones intraoperatorias.
  • Creación de las líneas estéticas dorsales con el piezo: 8 mm, de superior a medial, siguiendo la línea cantal.

5. Reconstrucción de la punta

Del propio septo se obtiene el injerto para el extensor septal, con un refuerzo que proporciona doble soporte y estabilidad a largo plazo. Se le da forma en su borde posterior para crear el doble quiebre y la suprapunta.

Se ajustan proyección, rotación y relación dorso-punta y se fija con puntos de anclaje en X. Después se añaden suturas específicas:

  • Punto de Gruber, para dar forma a cruras colapsadas.
  • Punto de Kovacevic a 4 mm a cada lado, para definir los domos y mejorar el resting angle.
  • Puntos en la crura media atravesando ambos extensores para reforzar el soporte.

6. Cierre y retoques

Cierre cutáneo con sutura de 6/0 (Ethilon o PDX) y aplicación de cartílago diced libre en la suprapunta para afinar el contorno.

Claves de la rinoplastia ultrasónica en una punta sin soporte

  • El soporte es prioritario. Solo con bajar ligeramente el dorso la nariz mejora, pero sin reconstruir la punta el resultado no se sostiene.
  • El extensor septal reforzado sustituye la función de unas cruras dañadas y mantiene la proyección con el paso del tiempo.
  • Tecnología al servicio de la precisión. Piezo, micromotor y electroshaving permiten un modelado fino del dorso con menos trauma que las técnicas clásicas.
  • Las suturas definen. Gruber y Kovacevic transforman unas cruras colapsadas en domos definidos.
  • Atención al detalle desde el inicio: incisión, infiltración y plano condicionan la cicatriz y la recuperación.

El resultado final, en palabras del propio Dr. Calderón: buen radix, dorso armónico, correcta relación dorso-punta, doble quiebre y columela bien definida.

¿Qué aporta la rinoplastia ultrasónica frente a la clásica? El instrumental piezoeléctrico corta hueso pero respeta los tejidos blandos —mucosa, periostio y piel—. Esto se traduce en menos edema y equimosis, un control milimétrico del contorno óseo y la posibilidad de modelar el dorso bajo visión directa en lugar de recurrir a fracturas a ciegas con osteotomo.

Combinado con un trabajo estructural de la punta, permite un resultado más predecible y estable a largo plazo.

Criterios de selección del paciente

Este enfoque integral está especialmente indicado en pacientes con:

  • Giba osteocartilaginosa que requiere reducción precisa del dorso.
  • Punta caída o ptósica por falta de soporte estructural.
  • Cartílagos alares débiles o dañados que no se sostienen por sí solos.
  • Septo con cartílago suficiente para obtener extensor e injertos sin recurrir a cartílago costal.

Valorar la función nasal antes de la cirugía es imprescindible. Si te interesa el septo, repasa la septoplastia endoscópica en paciente con desviación septal y nuestra clase sobre citología nasal. Para la anatomía de la mucosa septal, consulta el colgajo nasoseptal paso a paso.

Aprende con SurgSchool

La rinoplastia es una cirugía de detalles, y los detalles se aprenden viéndolos. En SurgSchool encontrarás cirugías completas comentadas por sus autores.

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