Un caso de la Dra. Sikia Wong
El procedimiento completo de nefrostomía percutánea ecoguiada y fluoroguiada realizado por la Dra. Sikia Wong, en el Hospital Regional Dr. Rafael Hernández de Panamá, puede verse en la app SurgSchool. Es un caso de radiología intervencionista urológica que muestra de forma ordenada la preparación del campo, la elección del material, el acceso calicial bajo ecografía, el intercambio de guía y la colocación final de un catéter de drenaje multipropósito en cola de cochino. La transcripción destaca algo esencial: la seguridad del procedimiento se define antes de puncionar, cuando todo el equipo está disponible, estéril y dispuesto para trabajar sin prisas pero sin interrupciones.
Preparación del procedimiento y material imprescindible
La nefrostomía percutánea no empieza con la aguja, sino con la planificación. La Dra. Wong revisa la necesidad de contar con ecógrafo, equipo de fluoroscopia o angiografía, anestesia local, set de micropunción, guía 0,035 o 0,038, catéter de drenaje, conector, bolsa colectora y sistema de fijación cutánea. Esta lista no es administrativa: cada elemento evita una transición insegura durante el acceso.
El set de micropunción permite pasar de una microguía inicial a una guía de mayor soporte. En un riñón dilatado, esta transición puede parecer sencilla, pero sigue siendo un momento crítico. Una guía mal posicionada o con poco soporte puede salir del sistema colector durante la dilatación, obligando a repetir la punción y aumentando sangrado, dolor y tiempo fluoroscópico.
Anestesia local y acceso ecográfico
La anestesia se infiltra en planos de tejido blando bajo guía ecográfica. Este detalle es importante porque la analgesia debe cubrir el trayecto, no solo la piel. En nefrostomía, el dolor puede aparecer durante la progresión de la aguja, la dilatación o la manipulación capsular. Una anestesia bien distribuida mejora tolerancia y reduce movimientos del paciente.
El acceso ecográfico permite seleccionar un cáliz adecuado y evitar estructuras vasculares. La punción debe dirigirse hacia el sistema colector con una trayectoria que facilite el avance posterior del catéter. No se trata solo de entrar en la pelvis renal; la orientación de la aguja condiciona si la guía podrá enrollarse con estabilidad y si el catéter adoptará una posición segura.
De la micropunción a la guía de trabajo
Tras confirmar acceso, se introduce la microguía y se realiza el intercambio progresivo. La fluoroscopia aporta información que la ecografía no puede dar de forma completa: localización de la guía, dirección dentro del sistema pielocalicial y comportamiento durante los cambios. La combinación de ecografía y fluoroscopia reduce incertidumbre y permite actuar con menor dependencia de contraste.
Colocación del catéter multipropósito
El catéter multipropósito en cola de cochino es una elección habitual por su capacidad de mantenerse dentro del sistema colector. Los orificios laterales facilitan drenaje y el sistema de hilo permite fijar la curva distal al final del procedimiento. La Dra. Sikia Wong subraya la importancia de conocer físicamente el material antes de usarlo: saber dónde están los orificios, cómo se bloquea la cola y cómo se conecta la bolsa evita errores básicos pero potencialmente relevantes.
La comprobación final debe confirmar que la cola está formada dentro del sistema colector, que el drenaje es efectivo y que no existe acodamiento externo. La fijación cutánea puede realizarse con sistemas adhesivos para evitar puntos, siempre que el catéter quede estable y el paciente reciba instrucciones claras de manejo.
Seguridad técnica en radiología intervencionista
Este procedimiento de la Dra. Wong tiene gran valor para residentes porque muestra una nefrostomía como un acto secuencial, no como una punción aislada. La técnica combina esterilidad, imagen, analgesia, elección del acceso, intercambio de guías y control final. Cada paso debe preservar el anterior. Un buen acceso sin una guía estable no sirve; una guía estable con un catéter mal fijado tampoco.
La nefrostomía percutánea ecoguiada y fluoroguiada sigue siendo uno de los procedimientos fundamentales de la radiología intervencionista. Su aparente simplicidad no debe banalizarse: es un drenaje urgente en muchos contextos, con impacto directo en función renal, sepsis obstructiva o preparación de procedimientos urológicos posteriores.
Complicaciones prevenibles y control posprocedimiento
Las complicaciones más relevantes de una nefrostomía incluyen sangrado, infección, malposición del catéter, extravasación urinaria y salida precoz del drenaje. Muchas de ellas se previenen con una punción calicial adecuada, trayecto estable, mínima manipulación y confirmación fluoroscópica final. La vigilancia posterior debe valorar dolor, débito, aspecto de la orina y estabilidad del catéter.
Desde el punto de vista docente, la Dra. Wong muestra una técnica que puede parecer básica, pero que concentra principios esenciales de radiología intervencionista: imagen en tiempo real, control de guías, conocimiento del material y cierre funcional del procedimiento. La nefrostomía segura no depende de velocidad, sino de no perder nunca el control del acceso.
Esta cirugía completa puede verse en la app de formación quirúrgica/de cirugías online SurgSchool.
En práctica real, la nefrostomía puede realizarse en pacientes sépticos, anticoagulados, con dolor o con anatomía renal poco favorable. Por eso la técnica descrita por la Dra. Sikia Wong no debe verse como una rutina, sino como un estándar de seguridad extrapolable a escenarios más complejos. La preparación del material, la confirmación de la guía y la fijación final del drenaje son los mismos principios que permiten resolver procedimientos urgentes con menor tasa de repetición de punción y menor exposición a fluoroscopia.
Para el especialista, el valor del procedimiento está en ver la transición entre ecografía y fluoroscopia. La ecografía guía la punción inicial y evita estructuras vasculares; la fluoroscopia confirma la progresión interna del material. Esta doble guía convierte la nefrostomía percutánea ecoguiada y fluoroguiada en una técnica robusta incluso cuando la dilatación pielocalicial no es masiva.

