Técnica fluoroguiada paso a paso para el acceso enteral seguro
La app de formación médica SurgSchool incorpora el caso completo de embolización de arterias hemorroidales superiores realizado por el Dr. Ramón Saiz. Este procedimiento muestra paso a paso una de las técnicas más innovadoras actualmente disponibles para el tratamiento de la enfermedad hemorroidal sintomática mediante radiología intervencionista.
La gastrostomía percutánea por disfagia es uno de los procedimientos más frecuentes dentro de la radiología intervencionista para garantizar una vía de nutrición enteral de larga duración en pacientes con imposibilidad para la alimentación oral. En este caso, disponible en la app SurgSchool, la Dra. Elisa Ruiz de la Cuesta, del Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza, muestra de forma detallada la realización de una gastrostomía percutánea fluoroguiada mediante técnica de Seldinger, destacando aspectos técnicos fundamentales para maximizar la seguridad y minimizar complicaciones.
Indicaciones de la gastrostomía percutánea en pacientes con disfagia
La disfagia de origen neurológico, oncológico o funcional constituye una de las principales indicaciones para la colocación de una gastrostomía percutánea. Estos pacientes suelen requerir soporte nutricional prolongado cuando la recuperación de la deglución no es previsible a corto plazo.
Frente a otras alternativas, la gastrostomía radiológica percutánea ofrece elevadas tasas de éxito técnico, evita la necesidad de endoscopia en determinados escenarios y permite realizar el procedimiento bajo control fluoroscópico continuo.
La Dra. Elisa Ruiz de la Cuesta emplea una técnica mínimamente invasiva basada en acceso directo al estómago mediante control radiológico, reduciendo la agresión tisular y facilitando una recuperación rápida.
Preparación gástrica y valoración inicial
Uno de los pasos críticos del procedimiento consiste en la correcta distensión de la cámara gástrica.
Para ello, inicialmente se realiza la colocación de una sonda nasogástrica utilizando un catéter de 5F y una guía hidrofílica blanda. Esta fase permite insuflar aire dentro del estómago y comprobar fluoroscópicamente que existe una adecuada expansión gástrica.
La valoración de la continencia y la correcta distensión de la cámara resulta esencial para determinar si el paciente es candidato a una gastrostomía percutánea segura. Una insuflación adecuada facilita además la separación del estómago respecto a otras estructuras abdominales, disminuyendo el riesgo de lesiones inadvertidas.
Selección del punto de punción
La elección del trayecto de acceso constituye uno de los aspectos técnicos más importantes del procedimiento.
La Dra. Elisa Ruiz de la Cuesta selecciona el tercio inferior del estómago como zona de punción, una región que presenta menor vascularización y que permite un trayecto relativamente directo hacia la luz gástrica.
Tras la infiltración anestésica progresiva de toda la pared abdominal, se realiza una pequeña incisión cutánea que facilitará posteriormente la introducción de los sistemas de dilatación y de la sonda definitiva.
Durante esta fase, la fluoroscopia permite mantener una visualización continua del estómago insuflado y confirmar la correcta orientación del acceso.
Técnica de Seldinger aplicada a la gastrostomía percutánea
Aunque algunos dispositivos están diseñados para la colocación directa, la Dra. Elisa Ruiz de la Cuesta opta sistemáticamente por la técnica de Seldinger, ampliamente utilizada en radiología intervencionista por su seguridad y control.
El acceso inicial se realiza mediante una aguja arterial conectada a una jeringa. La aspiración de aire confirma la entrada en la cámara gástrica.
Una vez verificada la posición intragástrica, se introduce una guía teflonada que servirá como soporte para los pasos posteriores. Esta secuencia clásica de aguja, guía y catéter permite mantener un control preciso del trayecto durante todo el procedimiento.
La técnica de Seldinger continúa siendo el estándar en numerosos procedimientos intervencionistas debido a su excelente perfil de seguridad y a la reducción del riesgo de perforaciones o accesos inadecuados.
Dilatación progresiva del trayecto
Tras la colocación de la guía, se procede a la dilatación del trayecto transabdominal.
En este caso se emplea inicialmente una vaina dilatadora de 12 Fr para ampliar progresivamente el acceso y minimizar el traumatismo de los tejidos blandos.
La dilatación controlada permite posteriormente la introducción de la sonda de gastrostomía sin generar excesiva resistencia ni comprometer la estabilidad del trayecto.
Este paso es especialmente importante en pacientes frágiles o con tejidos poco elásticos, donde una dilatación brusca podría favorecer complicaciones locales.
Colocación de una sonda Pigtail temporal
Un aspecto interesante de este procedimiento es la utilización inicial de una sonda tipo Pigtail de 14 Fr.
La Dra. Elisa Ruiz de la Cuesta explica que prefiere este sistema como solución temporal durante las primeras semanas, hasta la adecuada maduración del estoma.
La elección se fundamenta en que los sistemas de dilatación de algunas gastrostomías definitivas pueden resultar más agresivos durante la fase inicial de creación del trayecto.
Una vez consolidado el estoma, habitualmente alrededor del primer mes, la sonda temporal puede sustituirse por una sonda de alimentación más flexible y confortable para el paciente.
Esta estrategia permite reducir el impacto mecánico inicial sobre la pared gástrica y abdominal.
Confirmación fluoroscópica de la posición intragástrica
La correcta verificación de la localización de la sonda constituye un requisito indispensable antes de finalizar el procedimiento.
Tras la colocación del catéter Pigtail, se administra una pequeña cantidad de contraste para identificar los pliegues gástricos y confirmar que el extremo distal se encuentra adecuadamente situado dentro de la luz del estómago.
La visualización de los pliegues gástricos proporciona una confirmación anatómica fiable y rápida.
Además, la Dra. Elisa Ruiz de la Cuesta destaca alternativas útiles para pacientes con alergia al contraste yodado. Entre ellas se encuentran la utilización de pequeñas cantidades de gadolinio diluido o la comprobación mecánica mediante rotación libre del Pigtail dentro de la cámara gástrica, siempre que no provoque dolor al paciente.
Aspectos técnicos para reducir complicaciones
La seguridad de la gastrostomía percutánea depende de una serie de detalles técnicos que se observan durante todo el procedimiento.
La adecuada insuflación gástrica, la elección cuidadosa del punto de punción, la utilización de la técnica de Seldinger, la dilatación progresiva del trayecto y la confirmación fluoroscópica final forman parte de una secuencia estandarizada que minimiza riesgos.
Asimismo, al finalizar el procedimiento se deja el sistema abierto temporalmente para permitir la salida del aire insuflado y reducir la aparición de náuseas o molestias abdominales inmediatas.
La combinación de estos pequeños detalles técnicos es lo que diferencia una gastrostomía rutinaria de un procedimiento realizado con máxima seguridad y reproducibilidad.
El papel de la radiología intervencionista en el soporte nutricional
La gastrostomía percutánea fluoroguiada representa uno de los mejores ejemplos de cómo la radiología intervencionista aporta soluciones mínimamente invasivas a problemas clínicos complejos.
La posibilidad de establecer una vía enteral estable mediante una punción percutánea, evitando procedimientos más agresivos, ha convertido esta técnica en una herramienta fundamental dentro del manejo multidisciplinar de pacientes con disfagia.
El caso presentado por la Dra. Elisa Ruiz de la Cuesta muestra de forma didáctica cada uno de los pasos necesarios para realizar una gastrostomía percutánea segura, eficaz y reproducible, desde la preparación inicial hasta la confirmación final del correcto posicionamiento del catéter.
Este caso completo puede verse en la app de formación quirúrgica SurgSchool.

